Casinos: la casa gana.

“He visto fortunas enteras desaparecer en cuestión de minutos”. Esto lo solía decir el director del desaparecido casino Dune’s de Las Vegas. Si aun viviera, seguramente quedaría sorprendido de la cantidad de dinero que se juega hoy en día. Ganarle a la casa es algo muy complicado. De hecho hay un dicho que reza: “Hay dos clases de personas que van a Las Vegas: los que pierden y los mentirosos”.

Los primeros casinos o casas de apuesta aparecieron en China unos 2,300 años antes de Cristo. Los antiguos egipcios y romanos solían cruzar apuestas con dados y estos últimos llegaron a decretar que todos los niños deberían ser enseñados a tirar dados y apostar.

Se dice que Napoleón era un brillante jugador de vingt et un, juego que conocemos como Blackjack o veintiuno.

La palabra casino apareció a principios del siglo XVIII en Italia. Estos lugares eran frecuentados por ricos mercaderes venecianos para concretar negocios. El término casino significaba villa o casa de veraneo y se encontraban ubicados en pequeñas villas italianas y palacios. Estas casas incluyeron actividades de recreo en el siglo XIX, entre las que destacaban diversos deportes y juegos de azar.

Norteamérica vio llegar los casinos a principios del siglo XIX. Los primeros casinos que operaron en Estados Unidos fueron flotantes y consistían en barcos que navegaban por los ríos Mississippi y Ohio. De acuerdo a algunos historiadores, el primer casino que se estableció en tierra estadounidense fue el Brown’s Saloon en 1822., Este casino se encontraba en la frontera que forman los estados de Wyoming, Colorado y Utah.

Los casinos estuvieron prohibidos en Estados unidos por más de 70 años hasta que el estado de Nevada legalizó el juego en 1931. Diez años después, El Rancho Vegas se convirtió en el primer hotel casino que se instaló en Las Vegas.

La mafia sacó provecho de la legalización del juego en Nevada y pronto estableció casinos en Las Vegas. El mafioso Bugsy Siegel tuvo la idea de crear la meca del juego e inauguró el Hotel Casino Flamingo’s en diciembre de 1946. Su aventura duró muy poco, pues fue asesinado por la mafia seis meses después.

Hoy en día, hay casinos legales en todos los continentes y Las Vegas sigue siendo la capital mundial del juego.

El mundo de los casinos.

De acuerdo a PriceWaterhouseCoopers, el mercado global de casinos tiene un valor de 78,000 millones de dólares. Esto sin contar las apuestas en deportes y los casinos en línea. Este estudio señala que el mercado del juego alcanzará los 100,000 millones de dólares en el 2009.
Estados Unidos es el país que más juega y el valor de ese mercado alcanza los 53,500 millones de dólares. El estado de Nevada representa la cuarta parte del mercado estadounidense.

América Latina casi no apuesta.

Son pocos los países latinoamericanos que permiten la existencia de casinos. De acuerdo al estudio de PriceWaterhouseCoopers, el mercado latinoamericano alcanzará los 100 millones de dólares este año; esto es menos del 1% de lo que genera Las Vegas.

Cuando se asiste a un casino, se debe de tener mucho cuidado. Lo que empieza como diversión puede terminar en una tragedia familiar. De acuerdo a los expertos en adicción al juego, lo mejor es separar un poco de dinero a sabiendas de que se va a perder. Así se puede divertir sin afectar su patrimonio.
Publicado por  
el Octubre 24, 2006, 8:30 am
Apostar contra la casa es una cosa, pero en el enorme mercado de las apuestas, en el sector de apuestas por internet hay casas como la inglesa Betfair, que sólo actúan como mediadoras entre usuarios. Entonces yo no apuesto contra la casa sino contra otro usuario. Es una nueva modalidad que me parece mucho más justa y que se lleva a cabo con apuestas en contra y a favor. Así creo que deben funcionar las apuestas, de igual a igual.