Cómo ser un jugador profesional de “rula”

No son muchos los requisitos para considerarse un jugador profesional de ruleta, pero todas las condiciones deben cumplirse sí o sí. Para ello, se deberá tener en cuenta ciertos factores. Las otras dos categorías en que se los divide por personalidad son: normal o patológico. ¿A cuál correponde usted?

El jugador profesional de ruleta entra en una de las tres categorías en que se los divide, por personalidad o factor psicológico; las otras dos: normal o patológico.
La personalidad del jugador se considera normal si es social y tiene control sobre la conducta (juega esporádicamente y busca el entretenimiento adicional), o patológica si va en detrimento de la propia persona por la pérdida de control (incapacidad para dejar de jugar).
Una tercera categoría sería la del jugador profesional. Es el que juega ponderando las ventajas y desventajas del juego, se pone un método, juega para ganar, sin obsesión ni compulsión. Predomina la conducta equilibrada sin exponer el patrimonio propio ni el de la familia como el del jugador patológico. En esta categoría se encuentra el 1 por mil de los jugadores (este dato es estimativo).
Coinciden muchos psicólogos y psiquiatras en que el jugador patológico abunda en optimismo irracional y muchas veces se suma el pensamiento mágico. La mayoría termina en depresión y abandono personal con incapacidad para manejar la situación en el ámbito familiar y social. No son pocas las veces que se ve compelido a cometer delitos para jugar. No puede dejar de jugar aunque se lo proponga. Cuando no puede jugar por razones financieras suele exteriorizar síndromes de abstinencia y aumenta su deterioro personal.
El jugador patológico no controla ni la frecuencia ni la cantidad de apuestas. La pérdida frecuente es siempre excusada para volver por la revancha. Cuando gana, regresa por más, pero... ¿cuál es el límite? Este jugador no lo sabe o lo pierde de vista en las primeras jugadas. Además, es un mal trabajador, un mal empresario y un mal pagador.
Hay muchos tratados y grupos de anónimos que lo pueden ayudar si usted está dentro de esta categoría. Siempre recuerde que el control del juego de la ruleta es posible utilizando un buen sistema, pero el control del azar es imposible.
Lo que debe saber el jugador profesional:
1. La ruleta no le gana, usted pierde.
2. La ruleta no lo va a buscar para que gane o pierda, usted va solo.
3. La ruleta no lo obliga a perder determinada cantidad de dinero ni lo retiene o lo "expulsa cuando va ganando".
4. La ruleta no tiene memoria.
5. La ruleta no tiene sentimientos. No reconoce si usted quiere ganar o inconscientemente lo que busca es perder. Tampoco percibe sus necesidades de dinero.
6. La ruleta no responde a conjuros ni a rituales humanos.
7. La ruleta tiene reglas que se deben respetar.
8. La ruleta únicamente responde al jugador, sea ganándole o haciendo perder al casino
9. La ruleta ofrece muchos métodos de juego, o sea, caminos para ganar determinadas sumas.
10. La ruleta no se engaña a sí misma como lo puede hacer usted.
11. La ruleta no opera en contra de usted: simplemente está en el juego conforme a las reglas del casino y a las distintas formas en que usted puede plantear el desafío: jugar a pleno, a chance, o las distintas variables.